Presentación. Las bebidas alcohólicas forman parte de nuestra vida cotidiana, no es ninguna novedad. Vivimos en una sociedad en la que casi nunca faltan excusas para "quedar y tomarse una copas". Desde nuestra más tierna infancia, oímos mensajes que atribuyen al alcohol muchos efectos beneficiosos e incluso saludables para el organismo. Al mismo tiempo, la publicidad nos incita continuamente a consumir alcohol, prometiéndonos que gracias a las bebidas alcohólicas conseguiremos todo tipo de experiencias y sensaciones positivas. Y esto hace que nos "olvidemos" de un hecho fundamental: el alcohol es una droga. ¿Bebes lo que crees que bebes? No estamos hablando de que pages por una bebida de marca y en realida te estén sirviendo "garrafón", sino de la cantidad de alcohol que consumes habitualmente. Si nunca te has parado a comprobar cual es tu nivel de consumo de alcohol, este puede ser el momento. Lo primero es saber cuántas unidades de alcohol hay en la bebida que consumes. La cosa es bastante sencilla, porque, como puedes ver en el siguiente cuadro, "está todo calculado".
El segundo paso consiste en que durante una semana anotes el tipo y la
cantidad de bebida que consumes cada día. A continuación, convierte cada cantidad que hayas anotado en "Unidades de Alcohol" y suma el total de unidades que consumes en una semana. Lo ideal sería que consumieras 0 unidades de alcohol a la semana, pero ¡tampoco hay que exagerar!. Es suficiente con que, si eres chico, tu consumo sea inferior a las 21 unidades/semana, y si eres chica esté por debajo de las 14 unidades/semana. Esta diferencia es debida a razones fisiológicas que hacen que el organismo de la mujer tenga una mayor capacidad de absorción lo que aumenta el tiempo de eliminación.
Ten en cuenta que: Si concentras tu consumo de alcohol en un día o en un fin de semanas: También estás concentrando los efectos perjudiciales del alcohol y los
daños sobre tu organismo pueden ser mayores, aunque no superes las 21
o las 14 unidades/semana. Si bebes más de:
Abusamos del alcohol cuando:
El abuso del alcohol empieza mucho antes de que aparezcan las "eses".
Y ¿para qué bebes? Con seguridad, si consumes alcohol habitualmente tendrás tus razones. De hecho es posible encontrar tantas razones para beber alcohol como personas bebedoras y, además, según el momento su suele beber por razones distintas. Curiosamente, muy pocos de los motivos por los que se bebe alcohol tienen que ver con la bebida en sí, por ejemplo con su sabor. La mayoría tiene que ver con algo que esperamos obtener del alcohol o con el hecho de que la gente con al que estamos, los amigos y las amigas, también beben. Y aquí es donde está la trampa, porque:
Beber porque se espera algo concreto del alcohol, Lo que hagan los demás no es una razón para nada: Si tus razones para beber alcohol son del tipo: "voy a quedar mal si no bebo", "van a pensar que no sé divertirme", ¿has pensado que para estar a gusto con otra gente no tiene por qué ser necesario hacer lo que todo el mundo? A lo mejor interesa que empieces a buscar otra gente para salir y divertirte. Si en todo lo que haces te gusta seguir tu propio criterio, ¿por qué cuando se trata de beber alcohol, vas a dejarte llevar?
Si no quieres dejar de beber, siempre puedes beber menos. Está claro que si no tienes que beber porque lo hagan otras personas, tampoco te vamos a sugerir que dejes de beber porque aquí te lo digamos. Pero hay algunas cosas sencillas que te pueden servir para reducir tu consumo de alcohol:
Ten muy claro que...
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